La viborita ya quedó completa: ahora sí crece sólo cuando come, no puede darse la vuelta para atravesarse, la comida nunca aparece encima de su cuerpo y la velocidad sube conforme avanzas.
Muévete con las flechas y reinicia con R o el botón.
Cada 3 comidas el ritmo sube un poco.
Los reversazos ya no cuentan: si intentas ir al lado opuesto, la viborita mantiene su dirección.
La fruta se recoloca sólo en casillas libres para que nunca salga dentro del cuerpo.
No hace falta recargar la página. Botón o tecla y arrancas una partida nueva.