La versión conejito del juego del dinosaurio: corre sin parar, salta sobre troncos y arbustos, y aguanta cada vez más velocidad mientras el pasto se va moviendo debajo.
Usa espacio, W o flecha arriba para brincar. Reinicia con R.
Empieza tranquilo y acelera solo mientras sobrevives.
La física es simple y predecible para que siempre se entienda por qué chocaste o pasaste.
No arranca a lo loco: primero te deja entrar y luego va subiendo el paso como debe hacerlo.
En lugar del desierto del dino, va sobre pasto con obstáculos más de jardín para que sí se sienta suyo.